Estudio de color

¿Alguna vez te has preguntado cómo funcionan los colores? Imagina que la luz es un rayo arcoíris que lleva todos los colores y este rayo choca con todo lo que vemos. Dependiendo qué es con lo que choca, ese material absorbe y rechaza parte de ese rayo de colores. Aquellos colores que absorbe ese material resultan en el color que nuestro ojo percibe. Así como la madera de un pino es de un color diferente a la madera de caoba igual es nuestra piel, tenemos diferentes matices de color y no solo somos blancos, negros o morenos.

El matiz del color de piel es el primer paso para conocer cuáles son los colores que más te favorecen. No te confundas no estamos hablando de tu raza, eso seguro que lo tienes muy claro. Sin embargo, independientemente de la raza, tu piel tiene un matiz de color que lo caracteriza como cálido o frío y es el primer paso para conocer cuáles son los colores que te hacen brillar.

Hagamos un ejercicio, toma una fresa y ponla sobre un pañuelo rojo. ¿Cómo se ve? Se pierde todo el color y la intensidad de ambos por que el contraste no existe, se roban luz entre el pañuelo y la fresa. Algo semejante sucede cuando eliges un color que no te favorece es una batalla a muerte entre tu piel y tu ropa a ver quién absorbe más luz, al final gana “la ignorancia”.

Como siempre el conocimiento nos hará libres.